
El Sujeto Delegado CAE es una de las figuras clave del Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), un mecanismo creado para impulsar la eficiencia energética en España y cumplir los compromisos adquiridos con la Unión Europea en materia de ahorro energético. La función principal de los sujetos delegados CAE dentro del Sistema CAE es asumir, total o parcialmente, la obtención de nuevos ahorros anuales de energía en nombre de los sujetos obligados, facilitando así el cumplimiento de sus obligaciones legales dentro del Sistema Nacional de Obligaciones de Eficiencia Energética (SNOEE).
El sistema CAE introduce un cambio relevante respecto a modelos anteriores, ya que permite que las obligaciones de ahorro no se cubran únicamente mediante aportaciones económicas al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, sino también a través de ahorros energéticos reales, medibles y certificados. En este contexto, el sujeto delegado CAE desempeña un papel esencial como agente operativo y especializado, capaz de dinamizar el mercado de los certificados y favorecer inversiones efectivas en eficiencia energética
Un sujeto delegado CAE es una entidad que, mediante un acuerdo formal de delegación, asume la responsabilidad de generar ahorros energéticos en nombre de uno o varios sujetos obligados. Esta delegación se realiza conforme a lo establecido en el marco regulador del Sistema CAE y permite a los sujetos obligados cumplir sus compromisos de ahorro energético utilizando Certificados de Ahorro Energético.
El sujeto delegado no sustituye al sujeto obligado ni asume la obligación legal en sentido estricto. Su papel es operar por delegación, aportando capacidad técnica, conocimiento del sistema y recursos para identificar, desarrollar y gestionar actuaciones de eficiencia energética que generen ahorros certificables.
Esta figura resulta especialmente relevante en un sistema que busca trasladar el foco desde el cumplimiento puramente económico hacia la generación efectiva de ahorro energético, alineada con los objetivos de sostenibilidad y transición energética.

El Sistema CAE nace para dar respuesta a las exigencias europeas en materia de eficiencia energética, creando un mercado regulado en el que los ahorros de energía final pueden convertirse en certificados con valor económico.
Cada CAE equivale a 1 kWh de energía final ahorrada y solo puede emitirse cuando el ahorro ha sido correctamente calculado, justificado y verificado.
Este sistema introduce una mayor flexibilidad para los sujetos obligados, que pueden optar entre realizar aportaciones económicas o cumplir sus obligaciones mediante CAE. A su vez, incentiva a empresas y entidades a desarrollar proyectos de eficiencia energética, ya que los ahorros obtenidos pueden monetizarse.
Dentro de este ecosistema, el sujeto delegado CAE actúa como un elemento vertebrador, conectando a los sujetos obligados con las actuaciones de ahorro energético y asegurando que estas se gestionan conforme a los requisitos técnicos y administrativos del sistema.
El rol del delegado CAE es eminentemente operativo y estratégico. Entre sus funciones principales se encuentran las siguientes:

El Sistema CAE distingue claramente entre dos figuras:
Esta relación permite una mayor eficiencia del sistema, ya que los sujetos obligados del sistema CAE pueden apoyarse en entidades con experiencia técnica y operativa, mientras que el sistema en su conjunto fomenta inversiones reales en eficiencia energética en lugar de soluciones puramente compensatorias.
La designación de un sujeto delegado CAE debe realizarse de forma expresa y conforme a la normativa vigente. Requiere un acuerdo formal entre el sujeto obligado y el delegado, en el que se definan las responsabilidades asumidas en la obtención de nuevos ahorros energéticos.
Además, el sujeto delegado debe contar con capacidad técnica y operativa suficiente para desempeñar su función y operar dentro del marco del Sistema CAE, garantizando el cumplimiento de los requisitos administrativos y técnicos exigidos.
Esta designación es clave para garantizar la correcta generación de ahorros certificables.
La figura del delegado CAE aporta beneficios relevantes tanto para los sujetos obligados como para el propio sistema:
Para muchas organizaciones, el sujeto delegado se convierte en un socio estratégico que permite cumplir las obligaciones legales de forma más eficiente y alineada con los objetivos climáticos.
Un elemento esencial del sistema es la verificación independiente de los ahorros energéticos. Los ahorros gestionados por un sujeto delegado solo pueden convertirse en Certificados de Ahorro Energético (CAE) válidos si han sido verificados por una entidad acreditada por ENAC, como es ACERTA.
Nuestra verificación CAE garantiza la fiabilidad de los cálculos, la coherencia técnica de la documentación y la trazabilidad del expediente. Sin este proceso, los certificados no pueden ser inscritos ni utilizados para el cumplimiento de las obligaciones de ahorro energético.
Más allá de su función operativa, el sujeto delegado CAE desempeña un papel estratégico en la transición hacia un modelo energético más eficiente. Al facilitar la generación de ahorros reales y verificables, contribuye a que el sistema CAE sea una herramienta efectiva para reducir el consumo energético y avanzar hacia los objetivos europeos de sostenibilidad.
En este sentido, la figura del sujeto delegado no solo facilita el cumplimiento normativo, sino que impulsa una cultura de eficiencia energética, alineando intereses económicos, regulatorios y ambientales dentro de un mismo marco.

Para que un ahorro energético pueda convertirse en un Certificado de Ahorro Energético (CAE) válido y ser inscrito en el sistema oficial, la verificación independiente es un paso imprescindible. En este ámbito, ACERTA, como entidad acreditada por ENAC, desempeña un papel clave en la verificación de medidas estandarizadas, aportando rigor técnico, trazabilidad y plena fiabilidad a los ahorros certificados.
Contar con un verificador acreditado no solo garantiza que los ahorros cumplen los criterios técnicos exigidos, sino que refuerza la seguridad y credibilidad de todo el proceso, tanto para sujetos obligados como para sujetos delegados CAE. De este modo, ACERTA contribuye a que el sistema de CAE funcione como una herramienta eficaz para impulsar la eficiencia energética y la inversión en ahorros reales y verificables.
Si tu organización participa en actuaciones de eficiencia energética o necesita certificar ahorros dentro del sistema CAE, conocer en detalle el proceso de verificación es clave.
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El sujeto obligado tiene una obligación legal anual de ahorro energético, mientras que el sujeto delegado asume, por delegación, la obtención de esos ahorros mediante actuaciones de eficiencia energética certificables.
Sí. Los ahorros energéticos solo pueden convertirse en Certificados de Ahorro Energético válidos si han sido verificados por una entidad acreditada por ENAC, como ACERTA.