El proceso de verificación de la huella de carbono, es el proceso mediante el cual se comprueba el total de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) generadas directa e indirectamente por una organización, un evento, un proyecto o un producto.
La verificación es realizada por ACERTA para comprobar la correcta cuantificación de las emisiones, la adecuación de las fuentes y factores utilizados y el cumplimiento de estándares como UNE-EN ISO 14064, GHG Protocol o la UNE-EN-ISO 14067, comprobado la veracidad del dato desde su origen.
El proceso se estructura en cuatro fases: análisis estratégico, verificación de datos, elaboración del informe y la toma de decisión final. Este enfoque permite asegurar la fiabilidad de la información, detectar posibles desviaciones y emitir una declaración de conformidad que respalde la validez del cálculo de la huella de carbono.
Nota: Estos servicios y programas no están cubiertos por acreditación.
Es el total de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que genera una organización, directa o indirectamente. Se expresa en toneladas de CO₂ equivalente (tCO₂e) y se divide en tres alcances: emisiones propias (Alcance 1), emisiones asociadas a la energía comprada (Alcance 2) y otras emisiones indirectas como transporte, proveedores o residuos (Alcance 3).
Es un proceso realizado por una entidad independiente como ACERTA, en el que un verificador comprueba que los cálculos de emisiones realizados por la organización están correctamente realizados, que las fuentes de emisión declaradas son adecuadas y que el Informe de Huella de Carbono de la organización es correcto y veraz, siguiendo normas como ISO 14064 o GHG Protocol.
El proceso consta de cuatro fases: análisis estratégico (análisis de riesgos, plan de evidencias y plan de verificación), verificación de los datos del informe de huella de carbono, elaboración del informe de verificación y, por último, revisión técnica y toma de decisión para la emisión de la Declaración de Conformidad.
No necesariamente. Tras el análisis estratégico, el verificador determina si es necesaria una visita in situ. En caso de realizarse en remoto, el proceso se apoya en tecnologías TIC para garantizar su eficacia, seguridad e integridad.
Si los hallazgos son significativos, se el verificador lo comunica al cliente. Una vez cerrado el proceso, se emite la Declaración de Conformidad firmada y sellada por ACERTA, que puede presentarse ante la Administración para su registro.
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