
La certificación debe realizarla una entidad de certificación acreditada , que garantice independencia, competencia técnica y cumplimiento del esquema IFS.
La certificación IFS Food se ha convertido en un requisito clave para las empresas de la industria alimentaria que desean garantizar la seguridad, la calidad y la legalidad de sus productos, así como cumplir con las exigencias de distribuidores y mercados internacionales.
IFS (International Featured Standards ) FOOD es uno de los estándares más reconocidos a nivel global dentro de los esquemas aprobados por GFSI (Global Food Safety Initiative) y está orientado a fabricantes de alimentos que realizan procesos de transformación, envasado o manipulación primaria.
Contar con el certificado IFS Food permite a las organizaciones demostrar que sus sistemas de gestión cumplen con requisitos estrictos y homogéneos en materia de seguridad alimentaria.
En este artículo te explicamos qué es IFS Food, cómo funciona la norma IFS, cuáles son las diferencias entre IFS Food y BRCGS, y cómo abordar correctamente el proceso de implantación y certificación.
IFS Food es una norma internacional desarrollada en 2003 con el objetivo de evaluar la capacidad de los fabricantes de alimentos para producir productos seguros, legales y de calidad, conforme a los requisitos legales y a las especificaciones de los clientes.
Para muchas empresas, el certificado IFS Food no solo es una herramienta de mejora interna, sino un requisito imprescindible para trabajar con grandes cadenas de distribución, tanto nacionales como internacionales.
La certificación IFS Food está dirigida principalmente a:
Quedan fuera del alcance de IFS Food aquellas actividades exclusivamente logísticas o comerciales, que disponen de normas específicas como IFS Logistics o IFS Broker.
La norma IFS Food se estructura en una serie de requisitos que evalúan de forma exhaustiva el sistema de gestión de la empresa y su aplicación real en planta. Entre los aspectos clave que se auditan se incluyen:
La versión actualmente vigente es IFS Food v8, obligatoria desde enero de 2024, que refuerza aspectos como la gestión de reclamaciones, la cultura de seguridad alimentaria y el control de procesos subcontratados.

El proceso de certificación IFS Food está perfectamente definido y sigue una secuencia estructurada:
1. Solicitud y definición del alcance : La empresa define junto a la entidad de certificación el alcance de la auditoría: productos, procesos, líneas de producción y posibles subcontrataciones.
2. Registro en el portal IFS: Una vez aceptada la solicitud, la empresa es registrada en la base de datos oficial de IFS, donde se le asigna un código identificativo (COID).
3. Auditoría de certificación: La auditoría IFS Food se realiza siempre in situ, pudiendo ser:
Durante la auditoría se evalúan tanto los sistemas documentales como la aplicación real en planta.
4. Plan de correcciones y acciones correctivas: En caso de desviaciones o no conformidades, la empresa debe presentar un plan de acciones correctivas con evidencias dentro de los plazos establecidos.
5. Revisión técnica y decisión de certificación: La entidad certificadora revisa toda la documentación y emite la decisión final sobre la concesión del certificado.
6. Emisión del certificado IFS Food : El certificado tiene una validez de 12 meses y debe renovarse mediante auditorías de recertificación anuales.

Una de las dudas más habituales en la industria alimentaria es la elección entre IFS Food o BRCGS. Ambos estándares están reconocidos por GFSI, pero presentan algunas diferencias relevantes:
La elección entre uno u otro dependerá principalmente de los requisitos del cliente, el mercado de destino y la estrategia comercial de la empresa.
Más allá del cumplimiento normativo, la implantación y certificación IFS Food aporta múltiples ventajas y beneficios operativos y estratégicos a medio y largo plazo:
Además, el proceso de auditoría permite identificar oportunidades de mejora que impactan directamente en la eficiencia operativa.
Como entidad de certificación acreditada, ACERTA presta servicios de certificación IFS Food conforme a la versión vigente de la norma y a los requisitos oficiales del esquema.
ACERTA garantiza un proceso de certificación riguroso, independiente y técnicamente sólido, desde la solicitud inicial hasta la emisión del certificado, asegurando el cumplimiento normativo y la correcta evaluación del sistema de gestión de la empresa.
Si tu empresa necesita obtener o renovar el certificado IFS Food, puedes solicitar información o presupuesto a través de ACERTA y contar con una entidad con amplia experiencia en certificación para la industria alimentaria.
No es obligatorio por ley, pero suele ser un requisito exigido por grandes cadenas de distribución y clientes para garantizar la seguridad y calidad de los productos.
El certificado IFS Food tiene una validez de 12 meses y debe renovarse mediante una auditoría anual de recertificación.
IFS Food es un estándar reconocido por GFSI, orientado a fabricantes, con un enfoque muy detallado en procesos productivos, APPCC y requisitos legales, y con un sistema de puntuación específico.
Sí. La norma exige que al menos una de cada tres auditorías de certificación sea no anunciada, como medida para reforzar la fiabilidad del sistema.
La empresa debe presentar un plan de acciones correctivas con evidencias dentro de los plazos establecidos antes de que se emita el certificado.
La certificación debe realizarla una entidad de certificación acreditada, que garantice independencia, competencia técnica y cumplimiento del esquema IFS.