Certificación de ensayos clínicos: cómo convertir la I+D clínica en ventajas fiscales 

Certificación de ensayos clínicos: cómo convertir la I+D clínica en ventajas fiscales 

Trinidad Volcán – Ingeniera Química
Trinidad Volcán
Departamento de Ensayos – Área I+D+i · ACERTA CERTIFICACIÓN
Ingeniera Química con amplia experiencia en proyectos de ingeniería, investigación y desarrollo.

Los ensayos clínicos son una pieza esencial en el desarrollo de nuevos medicamentos, terapias y tecnologías sanitarias, con impacto en la calidad y esperanza de vida y en el desarrollo de tratamientos más seguros y eficaces a nivel global.

Los ensayos clínicos impulsan la creación de redes de investigación al conectar instituciones, fomentar el intercambio de conocimiento y estandarizar la colaboración científica a nivel global, lo que a su vez permite generar evidencia de alto valor. Además, estas actividades pueden certificarse como proyectos de I+D+i, permitiendo acceder a deducciones fiscales e instrumentos de seguridad jurídica como el Informe Motivado Vinculante (IMV).

La certificación de ensayos clínicos se ha convertido así en una herramienta estratégica para laboratorios, compañías biotecnológicas y CROs que buscan maximizar el retorno económico de su actividad investigadora y reforzar la trazabilidad técnica de sus proyectos.

En ACERTA, entidad especializada en certificación de I+D+i , una parte muy relevante de los proyectos certificados corresponde precisamente a ensayos clínicos.

Los ensayos clínicos son evaluaciones experimentales planificadas realizadas en humanos para valorar la eficacia y seguridad de medicamentos, terapias, técnicas diagnósticas o procedimientos sanitarios. Se consideran las investigaciones clínicas con mayor nivel de evidencia científica.

Se considera ensayo clínico cuando:

  • Se asigna previamente una estrategia terapéutica al paciente.
  • La administración del medicamento está vinculada a la participación en el estudio.
  • Se aplican procedimientos diagnósticos o de seguimiento adicionales a la práctica clínica habitual.
Etapas operativas de un ensayo clínico

Constan de una primera parte de diseño del estudio que incluye definición del esquema de tratamiento, población y tamaño de la muestra de pacientes, criterios de inclusión y exclusión y diseño de la documentación. Con ello se define el protocolo y el procedimiento clínico a seguir para asegurarse de lograr el cumplimiento regulatorio y la correcta definición de los objetivos de investigación propuestos en el proyecto.

La segunda fase es de desarrollo del ensayo y análisis de resultados que comienza con la obtención de aprobación por los organismos regulatorios para dar paso a la monitorización del ensayo, la de mayor incertidumbre científica en la que, tras años de investigación previa dedicados a definir las características del tratamiento, estos se pondrán a prueba en condiciones clínicas reales. La monitorización de ensayos clínicos garantiza que el estudio se desarrolla conforme al protocolo, los requisitos regulatorios y los estándares de calidad aplicables.

Entre sus principales funciones destacan:

  • Supervisión de la correcta ejecución del protocolo.
  • Verificación de datos clínicos.
  • Control de trazabilidad documental.
  • Gestión de incidencias y desviaciones.
  • Coordinación entre promotores y centros clínicos.

La certificación de ensayos clínicos es un proceso de evaluación técnica que permite acreditar determinadas actividades clínicas como proyectos de I+D+i, facilitando el acceso a deducciones fiscales y al Informe Motivado Vinculante (IMV).

Este proceso analiza la naturaleza científica y tecnológica del proyecto, así como la trazabilidad documental y técnica de las actividades desarrolladas.

La certificación de ensayos clínicos permite:

  • Aplicar deducciones fiscales de I+D+i con mayor seguridad jurídica.
  • Obtener el Informe Motivado Vinculante.
  • Acreditar técnicamente actividades innovadoras.
  • Mejorar la trazabilidad y control documental del proyecto.
  • Optimizar el aprovechamiento fiscal asociado a la investigación clínica.

Los ensayos clínicos implican actividades sistemáticas de investigación orientadas a generar nuevo conocimiento científico y validar soluciones innovadoras en salud.

Por este motivo, todas las fases de un ensayo clínico —incluida la fase preclínica y las fases I-IV— pueden certificarse como actividades de I+D+i.

Esta certificación permite a empresas del sector farmacéutico y biomédico acceder a importantes ventajas fiscales y reforzar el compliance técnico y documental de sus proyectos.

La certificación de ensayos clínicos como actividades de I+D+i aporta ventajas relevantes para laboratorios, promotores y CROs.

El IMV es un instrumento emitido por el Ministerio de Ciencia Innovación y Universidades que aporta seguridad jurídica en la aplicación de deducciones fiscales por I+D+i.

La evaluación técnica independiente refuerza la solidez documental y reduce riesgos ante posibles revisiones fiscales.

En determinados proyectos con promotor extranjero, las CROs nacionales también pueden beneficiarse del esquema de deducciones asociado a actividades de I+D+i.

La certificación obliga a estructurar adecuadamente evidencias técnicasdocumentación regulatoria y actividades de investigación clínica.

Los ensayos clínicos se desarrollan para atender necesidades médicas no cubiertas y parten de investigaciones exhaustivas hasta determinar el fármaco, la terapia o las técnicas diagnósticas, entre otros, a ser evaluados por este tipo de proyecto de investigación. Todas las fases de un ensayo clínico pueden formar parte de actividades certificables como I+D+i.

FaseObjetivoParticipantes
PreclínicaEvaluación inicial y toxicidadEstudios in vitro y animales
Fase ISeguridad y dosis20-100 personas
Fase IIEvaluación de eficaciaMás de 100 pacientes
Fase IIIConfirmación clínicaMás de 300 pacientes
Fase IVFarmacovigilanciaPacientes en uso comercial

Incluye estudios en animales, toxicidad y preparación del medicamento antes de su evaluación en humanos.  

Analiza la seguridad del tratamiento y determina dosis tolerables y efectos adversos principales.  

Busca comprobar si el tratamiento funciona y determinar la dosis óptima para pacientes.  

Confirma resultados clínicos en poblaciones amplias y compara el tratamiento frente a alternativas existentes.  

Evalúa efectos a largo plazo y monitoriza la seguridad tras la comercialización del medicamento.  

La monitorización clínica es clave para asegurar la fiabilidad científica y regulatoria del estudio.

Comienza con la definición, evaluación, aprobación y preparación de los centros de investigación, hospitales, clínicas y otras entidades que cumplen los requisitos para asistir a la población de pacientes que participará en el desarrollo clínico de la terapia o fármaco en estudio.

Le sigue la evaluación y reclutamiento de pacientes que cumplen con los criterios de inclusión y ninguno de exclusión, y continúa con la monitorización de la administración del tratamiento y el registro de los resultados.

El ensayo finaliza con la evaluación de los resultados obtenidos y la extracción de las conclusiones del estudio.

En general un ensayo clínico incluye:

  • Elaboración del protocolo.
  • Diseño del Cuaderno de Recogida de Datos (CRD).
  • Solicitud CTIS-EudraCT.
  • Envíos regulatorios y CEIm.
  • Selección de centros.
  • Contratos y visitas de inicio.
  • Reclutamiento de pacientes.
  • Monitorización de ensayos clínicos.
  • Farmacovigilancia.
  • Cierre de bases de datos.
  • Análisis y publicación de resultados.

La certificación de ensayos clínicos resulta especialmente relevante para:

  • Laboratorios farmacéuticos.
  • Empresas biotecnológicas.
  • CROs nacionales e internacionales.
  • Organizaciones de investigación clínica.
  • Empresas que desarrollan innovación biomédica.

En todos estos casos, la certificación permite reforzar la trazabilidad técnica y optimizar el retorno económico de la actividad investigadora.

ACERTA es una entidad independiente especializada en certificación, verificación y evaluación técnica con más de 20 años de experiencia.

En el ámbito de I+D+i:

  • Cuenta con más de 10 años de experiencia certificando proyectos de innovación.
  • Tiene acreditación en más de 70 disciplinas tecnológicas.
  • Presenta un alto índice de aceptación en Informes Motivados favorables.

Además:

  • Más de 1 de cada 3 proyectos certificados corresponde a ensayos clínicos.
  • Se han certificado más de 2.000 ensayos clínicos.
  • Más de 270 millones de euros certificados con IMV.

La certificación I+D+i de ensayos clínicos permite acreditar técnicamente actividades de investigación clínica como proyectos de I+D farmacéuticos, facilitando el acceso a deducciones fiscales y al Informe Motivado Vinculante. Para laboratorios, compañías biotecnológicas y CROs, esta certificación se ha consolidado como una herramienta estratégica para maximizar el retorno de la inversión en innovación y reforzar la seguridad jurídica de sus proyectos.

Preguntas Frecuentes

Preguntas Frecuentes