Ilustración digital de un perfil humano formado por circuitos y datos binarios que simboliza la inteligencia artificial sostenible y los algoritmos verdes orientados a la eficiencia energética.

Programa Nacional de Algoritmos Verdes: qué es, objetivos y beneficios 

José Ragán – Director de Operaciones TIC
José Ragán
Dir. Operaciones TIC – Área I+D+i · ACERTA CERTIFICACIÓN
Más de 5 años de experiencia en la compañía.

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en uno de los principales motores de transformación tecnológica y económica. Sin embargo, su rápido despliegue también ha puesto sobre la mesa un reto creciente: el impacto ambiental asociado al uso intensivo de recursos computacionales. En este contexto surgen los algoritmos verdes, una aproximación que busca minimizar la huella ambiental de la IA a lo largo de todo su ciclo de vida. 

En el ámbito europeo, esta preocupación se enmarca en una estrategia más amplia orientada a compatibilizar el liderazgo tecnológico con los objetivos de sostenibilidad y transición ecológica. La Unión Europea ha comenzado a integrar criterios de eficiencia energética, reducción de emisiones y uso responsable de infraestructuras digitales dentro de sus políticas de digitalización, promoviendo una inteligencia artificial alineada con el Pacto Verde Europeo. Iniciativas como la Estrategia Europea de IA, los marcos regulatorios en desarrollo y los programas de financiación en I+D+i fomentan el diseño de modelos algorítmicos más eficientes, transparentes y sostenibles, consolidando un enfoque común que busca reducir el impacto ambiental de la IA sin comprometer su capacidad innovadora. 

De manera más específica en España, esta visión se articula a través del Programa Nacional de Algoritmos Verdes, una iniciativa pionera que impulsa el desarrollo de una inteligencia artificial sostenible, integrando criterios ambientales desde la fase de diseño de los sistemas algorítmicos. 

Los algoritmos verdes son aquellos diseñados para reducir su impacto ambiental, teniendo en cuenta no solo su rendimiento funcional, sino también el consumo energético y los recursos necesarios para su entrenamiento, despliegue y mantenimiento. 

El auge de modelos de IA cada vez más complejos ha incrementado de forma significativa el consumo energético asociado al entrenamiento y la inferencia. Este fenómeno se ve agravado cuando los modelos no están optimizados, se entrenan de forma redundante o se ejecutan sobre infraestructuras poco eficientes desde el punto de vista energético. Frente a esta realidad, los algoritmos verdes buscan: 

  • Optimizar el uso de recursos computacionales. 
  • Reducir el consumo energético durante el entrenamiento y la inferencia. 
  • Minimizar las emisiones asociadas al uso de hardware y centros de datos. 

Su importancia radica en que permiten compatibilizar el avance tecnológico con la sostenibilidad, alineando el desarrollo de la IA con los principios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza). 

La adopción masiva de la IA en prácticamente todos los sectores productivos ha traído consigo importantes beneficios en términos de eficiencia, productividad e innovación. No obstante, también ha evidenciado la necesidad de incorporar criterios ambientales en el desarrollo tecnológico. 

Desde una perspectiva de sostenibilidad, no basta con analizar el impacto de la IA en su fase de uso. Es fundamental considerar todo su ciclo de vida, desde el diseño del algoritmo hasta su despliegue y actualización. En este sentido, la falta de medición y control del consumo energético puede derivar en impactos ambientales significativos. 

Los algoritmos verdes responden precisamente a esta necesidad, promoviendo una IA que tenga en cuenta el impacto ambiental como una variable más de diseño, al mismo nivel que la precisión o la eficiencia funcional. 

La magnitud de este reto se pone de manifiesto al analizar el consumo energético asociado al entrenamiento de modelos de inteligencia artificial de gran escala, especialmente en el ámbito de los modelos de lenguaje profundo. 

Estimaciones ampliamente citadas sitúan el consumo energético del entrenamiento de modelos como GPT-3 en el orden de los miles de MWh, una cifra comparable al consumo eléctrico anual de decenas o incluso centenares de hogares. Este tipo de datos, aun siendo aproximaciones, evidencian que las decisiones adoptadas en las fases de diseño, entrenamiento y optimización de los algoritmos tienen un impacto directo y relevante en el consumo de recursos energéticos. En este contexto, la incorporación de estrategias orientadas a la eficiencia computacional y la reducción de complejidad algorítmica deja de ser una cuestión meramente técnica para convertirse en un elemento clave de sostenibilidad y responsabilidad tecnológica. 

El Programa Nacional de Algoritmos Verdes es una iniciativa española orientada a impulsar el desarrollo de una inteligencia artificial sostenible, incorporando criterios ambientales desde las fases iniciales de diseño, desarrollo y despliegue de los sistemas algorítmicos.

El programa busca promover una IA Verde por Diseño, en la que la eficiencia energética, la reducción de emisiones y el uso responsable de infraestructuras digitales se integren como variables técnicas clave, junto con la precisión y el rendimiento de los modelos.

En este marco, el Programa Nacional de Algoritmos Verdes actúa como un instrumento de alineación entre innovación tecnológica y sostenibilidad, fomentando buenas prácticas, la medición del impacto ambiental de la IA y el desarrollo de estándares y herramientas que faciliten su implementación en empresas y organizaciones. 

El Programa Nacional de Algoritmos Verdes nace con el objetivo de impulsar una IA Verde por Diseño, fomentando el desarrollo de algoritmos que reduzcan su huella ambiental desde las primeras fases del proceso. 

Entre sus principales objetivos se encuentran: 

  • Integrar criterios ambientales en el diseño de algoritmos y modelos de IA. 
  • Promover buenas prácticas en eficiencia energética y optimización computacional. 
  • Impulsar la medición del impacto ambiental asociado al desarrollo de la IA. 
  • Fomentar la adopción de estándares y marcos de referencia en sostenibilidad digital. 

Este programa se enmarca en una estrategia más amplia de innovación responsable, alineada con las políticas públicas de sostenibilidad y transición ecológica. 

Uno de los principios clave de los algoritmos verdes es que no se puede reducir aquello que no se mide. Por ello, la medición del consumo energético y de las emisiones asociadas a los sistemas de IA es un paso fundamental. 

Existen ya iniciativas que permiten estimar la huella de carbono de modelos y sistemas algorítmicos, considerando factores como: 

  • Consumo energético del hardware. 
  • Eficiencia de los centros de datos. 
  • Emisiones indirectas asociadas a la infraestructura tecnológica

Esta información resulta esencial para identificar oportunidades de mejora y tomar decisiones informadas en el desarrollo y despliegue de soluciones de IA. 

El desarrollo de algoritmos verdes implica la aplicación de distintas estrategias técnicas, entre las que destacan: 

  • Optimización de redes neuronales y reducción de complejidad. 
  • Uso eficiente del hardware y elección de infraestructuras energéticamente optimizadas. 
  • Reutilización de modelos y pesos previamente entrenados. 
  • Reducción de entrenamientos innecesarios y procesos redundantes. Conocer con precisión su impacto climático.  

Estas prácticas no solo contribuyen a reducir el impacto ambiental, sino que también pueden generar ahorros económicos y mejoras en eficiencia operativa. 

Es decir, el desarrollo de algoritmos verdes responde a la necesidad de replantear los modelos tradicionales de diseño y entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial, incorporando criterios de eficiencia y sostenibilidad como variables técnicas de primer nivel. Frente a enfoques basados exclusivamente en el aumento de capacidad de cálculo y volumen de datos, esta aproximación promueve arquitecturas optimizadas, procesos de entrenamiento más selectivos y el uso racional de los recursos computacionales disponibles. De este modo, la sostenibilidad deja de ser un factor externo para integrarse directamente en las decisiones de ingeniería del propio sistema algorítmico. 

Desde una perspectiva operativa y estratégica, la adopción de estas prácticas permite avanzar hacia soluciones de IA más robustas, escalables y económicamente viables en el largo plazo. La reducción del consumo energético, la disminución de tiempos de cómputo y la optimización del uso de infraestructuras tecnológicas contribuyen no solo a mitigar el impacto ambiental, sino también a mejorar la mantenibilidad, la reproducibilidad y la eficiencia global de los sistemas desarrollados. En este sentido, los algoritmos verdes se consolidan como un enfoque clave para el desarrollo de inteligencia artificial responsable y alineada con los retos tecnológicos actuales. 

La adopción de algoritmos verdes aporta múltiples beneficios a las organizaciones, tanto desde un punto de vista ambiental como estratégico. Entre ellos destacan: 

  • Reducción de la huella de carbono digital. 
  • Optimización del consumo energético y de los costes asociados. 
  • Mejora de la reputación corporativa y alineación con criterios  
  • Anticipación a futuros requisitos regulatorios en sostenibilidad tecnológica. 

Además, incorporar criterios de sostenibilidad en el desarrollo de la IA refuerza la confianza de clientes, inversores y otros grupos de interés. 

El Programa Nacional de Algoritmos Verdes impulsa también el desarrollo de herramientas de certificación que permitan evaluar de forma objetiva el grado de sostenibilidad de los sistemas de IA. 

En este ámbito, ACERTA participa en el desarrollo de esquemas de certificación orientados a garantizar que los algoritmos cumplen criterios ambientales desde su diseño, contribuyendo así a una mayor transparencia y confianza en el uso de la inteligencia artificial.  La certificación se convierte en un elemento clave para: 

  • Verificar el cumplimiento de criterios de sostenibilidad. 
  • Comparar soluciones tecnológicas de forma objetiva. 
  • Impulsar buenas prácticas en el ecosistema digital. 

La incorporación de esquemas de certificación específicos para algoritmos verdes permite trasladar los principios de sostenibilidad a indicadores medibles, verificables y comparables, facilitando su integración en los procesos de desarrollo y evaluación tecnológica. Estos marcos de certificación contribuyen a objetivar aspectos como la eficiencia energética, la optimización computacional o la gestión responsable del ciclo de vida del algoritmo, dotando a las organizaciones de herramientas fiables para evaluar el impacto ambiental de sus sistemas de inteligencia artificial de manera sistemática y reproducible. 

Desde una perspectiva estratégica, la certificación en sostenibilidad algorítmica actúa de ese modo como un elemento tractor para la mejora continua y la adopción de estándares avanzados en el ecosistema digital. Al proporcionar criterios claros y evaluables, se fomenta el desarrollo de soluciones más eficientes y responsables, al tiempo que se refuerza la confianza de usuarios, clientes y administraciones en el uso de la inteligencia artificial. En este sentido, la certificación no solo valida el cumplimiento de requisitos ambientales, sino que impulsa un modelo de innovación tecnológica alineado con los principios de transparencia, eficiencia y sostenibilidad. 

El avance hacia una inteligencia artificial sostenible requiere un enfoque colaborativo en el que participen administraciones públicas, empresas, centros de investigación y entidades técnicas. El Programa Nacional de Algoritmos Verdes representa un paso importante en esta dirección, situando la sostenibilidad como un eje central del desarrollo tecnológico. 

Integrar criterios ambientales en la IA no solo es una responsabilidad, sino también una oportunidad para construir un modelo de innovación más eficiente, transparente y alineado con los retos globales actuales. 

Este enfoque colaborativo permite avanzar hacia estándares comunes, metodologías compartidas y buenas prácticas orientadas a la medición, optimización y reducción del impacto ambiental de los sistemas de inteligencia artificial. La coordinación entre los distintos agentes facilita la transferencia de conocimiento, la validación de soluciones tecnológicas sostenibles y la adopción progresiva de modelos de desarrollo que prioricen la eficiencia computacional desde las fases iniciales del diseño algorítmico. De este modo, la sostenibilidad se consolida como un criterio transversal en la evolución de la IA, más allá de iniciativas aisladas o puntuales. 

En este contexto, los algoritmos verdes se posicionan como un elemento clave para garantizar la viabilidad a largo plazo de la inteligencia artificial, especialmente en escenarios de escalado y adopción masiva. La incorporación sistemática de criterios ambientales contribuye a reducir riesgos operativos y energéticos, mejorar la gobernanza tecnológica y reforzar la confianza en el uso de la IA como herramienta de transformación económica y social. Así, la sostenibilidad no solo acompaña al desarrollo tecnológico, sino que se convierte en un factor estructural de competitividad e innovación responsable 

Los algoritmos verdes se consolidan como una pieza clave para avanzar hacia una inteligencia artificial sostenible, capaz de generar valor económico sin comprometer el entorno. El Programa Nacional de Algoritmos Verdes marca el camino para incorporar la sostenibilidad desde el diseño de los sistemas algorítmicos, promoviendo una innovación responsable y alineada con los objetivos ambientales. 

El futuro de la IA pasa, necesariamente, por integrar eficiencia, transparencia y sostenibilidad en cada etapa de su desarrollo. 

Preguntas Frecuentes

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