
Calcular la huella de carbono de una organización implica cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas a su actividad. Pero antes de comenzar el cálculo hay una decisión importante: qué metodología o estándar utilizar para elaborar el inventario de emisiones.
Entre las referencias más utilizadas se encuentran ISO 14064-1 y GHG Protocol. Ambas permiten trabajar de forma estructurada con las emisiones de GEI de una organización, pero no son equivalentes ni plantean exactamente los mismos requisitos.
Conocer sus diferencias es especialmente importante cuando la información va a utilizarse para responder a requisitos de clientes, administraciones o programas específicos, reportar información climática o someter posteriormente la huella de carbono a una verificación independiente.
ISO 14064 y GHG Protocol: ¿qué son y para qué sirven?
Tanto ISO 14064-1 como GHG Protocol proporcionan marcos reconocidos para cuantificar y reportar las emisiones de gases de efecto invernadero de las organizaciones.
Sin embargo, su naturaleza y estructura son diferentes.
¿Qué es la norma ISO 14064-1?
ISO 14064-1:2018 es una norma internacional que establece principios y requisitos, a nivel de organización, para la cuantificación y el reporte de emisiones y remociones de gases de efecto invernadero.
Incluye requisitos relacionados con el diseño, desarrollo, gestión, reporte y verificación del inventario de GEI de una organización.
La versión actualmente vigente es ISO 14064-1:2018, segunda edición. Fue revisada y confirmada por ISO en 2024, aunque actualmente existe una nueva edición en desarrollo que todavía no ha sustituido a la de 2018.
¿Qué es GHG Protocol?
GHG Protocol (Greenhouse Gas Protocol) es un conjunto de estándares y orientaciones para la contabilización y el reporte de emisiones de gases de efecto invernadero.
En el ámbito corporativo, una de sus principales referencias es el GHG Protocol Corporate Accounting and Reporting Standard, que establece un marco para elaborar inventarios corporativos de emisiones.
Una de las características más conocidas de GHG Protocol es la clasificación de las emisiones en tres alcances:
- Alcance 1. Emisiones directas procedentes de fuentes que pertenecen o están controladas por la organización, como la combustión de combustibles en determinadas instalaciones o vehículos.
- Alcance 2. Emisiones indirectas asociadas a la generación de la energía adquirida y consumida por la organización.
- Alcance 3. Otras emisiones indirectas generadas a lo largo de la cadena de valor, como las asociadas a bienes y servicios adquiridos, transporte y distribución, residuos, viajes de negocio, desplazamientos de empleados o utilización de productos vendidos.
Para estas últimas, GHG Protocol dispone de un estándar específico, el Corporate Value Chain (Scope 3) Standard, que estructura las emisiones de alcance 3 en 15 categorías, diferenciando actividades aguas arriba y aguas abajo de la cadena de valor.
ISO 14064 vs. GHG Protocol: principales diferencias
La diferencia entre ISO 14064-1 y GHG Protocol no puede resumirse diciendo que un estándar sea más completo o mejor que el otro. Responden a enfoques distintos y la referencia adecuada dependerá del objetivo del inventario y de los requisitos que deba cumplir la organización.
| ISO 14064-1 | GHG Protocol | |
| Naturaleza | Norma internacional ISO | Conjunto de estándares y orientaciones |
| Ámbito | Cuantificación y reporte de emisiones y remociones de GEI a nivel organizacional | Contabilización y reporte de emisiones de GEI |
| Estructura | Establece principios y requisitos para desarrollar el inventario organizacional | Estructura las emisiones corporativas en Scope 1, 2 y 3 |
| Emisiones indirectas | Establece requisitos para identificar y cuantificar las emisiones indirectas significativas | Dispone de un estándar específico de Scope 3 estructurado en 15 categorías |
| Verificación | Incluye requisitos relacionados con la verificación del inventario | Los inventarios elaborados conforme a GHG Protocol pueden someterse también a verificación independiente |
| Compatibilidad | No tiene por qué utilizarse de forma excluyente respecto a otros programas de GEI | Puede coexistir con otros requisitos aplicables al inventario |
La propia ISO señala que la serie ISO 14064 es neutral respecto de los programas de GEI y que, cuando resulta aplicable un determinado programa, sus requisitos se añaden a los establecidos por ISO 14064.
Por tanto, plantear la cuestión simplemente como “ISO 14064 o GHG Protocol” puede llevar a una falsa disyuntiva.
Alcance 1, 2 y 3: una diferencia importante entre ISO 14064 y GHG Protocol

Una de las cuestiones que más confusión genera al comparar ambos estándares es la clasificación de las emisiones.
La estructura Scope 1, Scope 2 y Scope 3 es propia de GHG Protocol. En particular, su Scope 3 Standard desarrolla 15 categorías para identificar y organizar las emisiones indirectas de la cadena de valor.
ISO 14064-1:2018 aborda también las emisiones directas e indirectas del inventario de una organización, pero no debe establecerse una equivalencia automática entre sus categorías y los tres alcances de GHG Protocol.
Esta diferencia resulta especialmente relevante cuando una empresa analiza las emisiones asociadas a su cadena de valor. Dos inventarios pueden estar trabajando sobre fuentes de emisiones similares y, sin embargo, estructurarlas y reportarlas conforme a requisitos diferentes.
Por ello, antes de iniciar el cálculo es importante definir qué estándar o metodología se va a utilizar y mantener de forma coherente sus criterios durante todo el proceso.
¿Se pueden utilizar ISO 14064-1 y GHG Protocol conjuntamente?
Sí, no tienen por qué plantearse necesariamente como alternativas excluyentes.
Una organización puede encontrarse con distintos requisitos en función del objetivo para el que vaya a utilizar su inventario de emisiones.
Por ejemplo, puede necesitar elaborar un inventario corporativo utilizando GHG Protocol y, al mismo tiempo, tener que atender requisitos establecidos por la normaa IS0 14064-1 .
Lo importante es determinar desde el inicio:
- qué información necesita obtener y comunicar la organización;
- qué emisiones deben incluirse;
- cuáles son los límites del inventario;
- qué metodología o programa resulta aplicable;
- quién va a utilizar o recibir esa información;
- y si la huella deberá someterse posteriormente a una verificación independiente.
Definir estas cuestiones antes de comenzar evita tener que reconstruir posteriormente parte del inventario porque los datos recopilados, los límites establecidos o las evidencias disponibles no respondan a los requisitos necesarios.
ISO 14064 o GHG Protocol: ¿cuál debería utilizar una empresa?
No existe una respuesta única válida para todas las organizaciones.
La elección debería partir fundamentalmente del objetivo de la huella de carbono y del uso que vaya a hacerse de la información.
Si una organización necesita elaborar su inventario de GEI conforme a una norma internacional que establece principios y requisitos para su cuantificación y reporte, ISO 14064-1 proporciona ese marco.
Si trabaja dentro del sistema de contabilización corporativa de GHG Protocol o necesita analizar específicamente las emisiones de su cadena de valor mediante sus 15 categorías de Scope 3, deberá aplicar los correspondientes estándares de GHG Protocol.
Pero existen situaciones en las que la empresa no puede elegir libremente. Un cliente, una licitación, una administración, una obligación de reporte o un determinado programa pueden establecer los requisitos que debe cumplir el inventario.
Por eso, antes de decidir la metodología conviene hacerse una pregunta anterior: ¿para qué necesita la empresa calcular y comunicar su huella de carbono?
La respuesta determinará en buena medida qué requisitos debe aplicar.
El destino de la huella también determina sus requisitos
No todas las huellas de carbono se calculan con el mismo objetivo.
Una organización puede necesitar conocer sus emisiones para gestionar internamente su estrategia de descarbonización, responder a las exigencias de clientes o de su cadena de suministro, participar en determinados programas, cumplir requisitos de reporte o inscribir su huella en un registro oficial.
Cada uno de estos usos puede incorporar condiciones específicas.
Un ejemplo es el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de CO₂ del MITECO. Para inscribir la huella de una organización, el Ministerio establece actualmente como alcance mínimo los alcances 1 y 2 y permite incorporar también el alcance 3. Además, exige verificación independiente del alcance 3 y de los alcances 1 y 2 cuando se trate de organizaciones que no sean PYMES o de PYMES con emisiones de proceso. Desde enero de 2026, solo son inscribibles las emisiones atribuibles al territorio nacional.
Este ejemplo muestra por qué la metodología no debería decidirse de forma aislada del destino que vaya a tener la información.
¿Qué papel tiene la verificación de la huella de carbono?
Calcular y verificar una huella de carbono son procesos diferentes.
El cálculo permite cuantificar y estructurar las emisiones de GEI de la organización de acuerdo con una determinada metodología.
La verificación incorpora una evaluación independiente de la información que sustenta ese inventario. Durante el proceso se revisan aspectos como los datos utilizados, su trazabilidad, las fuentes de emisión consideradas, los factores empleados, los cálculos realizados y la aplicación de los criterios correspondientes.
Por eso, si una organización sabe que su inventario deberá ser verificado, resulta conveniente tenerlo en cuenta desde el inicio del proceso de cálculo.
No basta con obtener una cifra final. Es necesario poder demostrar de dónde proceden los datos, qué criterios se han utilizado y qué evidencias sustentan la información reportada.
En este sentido, disponer de información consistente, trazable y verificable aumenta la solidez del inventario y permite que terceros puedan evaluar la información climática comunicada por la organización.
¿Cuándo necesita una empresa verificar su huella de carbono?]
ISO 14064 y GHG Protocol: dos marcos en evolución
El marco internacional para la contabilización de emisiones está evolucionando.º
En septiembre de 2025, GHG Protocol e ISO anunciaron una alianza estratégica para avanzar hacia estándares globales armonizados de contabilización y reporte de GEI. En julio de 2026, GHG Protocol confirmó que ambas organizaciones trabajarán en un estándar corporativo global consolidado que armonice los estándares corporativos de GHG Protocol y ISO 14064-1.
Esto no significa que las referencias actuales hayan dejado de ser válidas. ISO 14064-1:2018 continúa siendo actualmente la versión vigente de la norma, mientras se desarrolla su futura revisión.
Para las empresas, esta evolución apunta hacia una mayor interoperabilidad entre los principales marcos internacionales de contabilización y reporte de emisiones.
La clave no es solo elegir un estándar, sino definir bien el inventario
ISO 14064-1 y GHG Protocol son dos referencias fundamentales para trabajar con la huella de carbono de una organización, pero no son equivalentes ni necesariamente excluyentes.
Antes de comenzar el cálculo, una empresa debería tener claro qué información necesita, para qué va a utilizarla, qué requisitos debe cumplir y quién será el destinatario de esa información.
A partir de ahí podrá definir correctamente los límites del inventario, las fuentes de emisión, los datos necesarios y el estándar o metodología aplicable.
Y cuando esa información vaya a ser utilizada por terceros o deba cumplir determinados requisitos, la trazabilidad y la posibilidad de verificar los datos cobran especial importancia.
Preguntas Frecuentes
- ISO 14064-1 es una norma internacional que establece principios y requisitos para cuantificar y reportar emisiones y remociones de GEI a nivel organizacional. GHG Protocol es un conjunto de estándares y orientaciones para contabilizar y reportar emisiones corporativas y estructura las emisiones en Scope 1, Scope 2 y Scope 3.
- No. Ambos pueden utilizarse para trabajar con inventarios de gases de efecto invernadero, pero tienen naturaleza, estructura y requisitos diferentes. Tampoco tienen por qué considerarse necesariamente excluyentes.
- La versión vigente es ISO 14064-1:2018, segunda edición, publicada en diciembre de 2018 y confirmada por ISO en 2024. Actualmente existe una nueva edición en desarrollo, pero todavía no sustituye a la versión de 2018.
- El alcance 1 corresponde a emisiones directas de fuentes propiedad o bajo control de la organización; el alcance 2 recoge las emisiones indirectas asociadas a la energía adquirida; y el alcance 3 comprende otras emisiones indirectas de la cadena de valor.
- GHG Protocol estructura el Scope 3 en 15 categorías, que permiten clasificar las emisiones indirectas producidas aguas arriba y aguas abajo de las operaciones de la organización.
- Sí. Utilizar GHG Protocol para elaborar un inventario no impide que la información pueda someterse posteriormente a una verificación independiente. Lo importante es determinar los criterios y requisitos aplicables a dicha verificación.
