Energy Saver: certificación para una gestión eficiente y sostenible de la energía

Energy Saver: certificación para una gestión eficiente y sostenible de la energía 

La energía ocupa un lugar cada vez más relevante en la estrategia de las organizaciones. La necesidad de gestionar los recursos de forma eficiente, responsable y sostenible, junto con la creciente preocupación por el impacto ambiental asociado al consumo energético, está impulsando a las empresas a revisar cómo gestionan la energía en sus procesos. 

En este contexto, no solo es importante actuar, sino también poder demostrar de forma verificable qué se está haciendo

Energy Saver, la certificación de gestión de la energía de CONFICERT, organismo al que pertenece ACERTA, nace precisamente con este objetivo: proporcionar un marco de requisitos verificables que permita a las organizaciones demostrar su compromiso con una gestión eficiente, responsable y sostenible de la energía

El esquema aborda aspectos como el cumplimiento normativo, la cultura energética, la medición y monitorización del consumo, los objetivos de eficiencia, las auditorías internas, el control de subcontratistas y la transparencia en el uso de la marca. 

Además, Energy Saver está alineada con la Agenda 2030 y los ODS 7, 9, 12 y 13, reforzando la relación entre gestión energética, sostenibilidad y responsabilidad empresarial. 

Energy Saver es una certificación de CONFICERT orientada a reconocer una gestión eficiente, responsable y sostenible de la energía en las organizaciones. 

El esquema establece una serie de requisitos verificables que permiten evaluar cómo se gestiona la energía dentro de la organización y cómo se integran aspectos como el cumplimiento normativo, la medición del consumo, la eficiencia energética y los objetivos de mejora. 

De esta manera, Energy Saver pone el foco no solo en el resultado, sino también en cómo se gestiona la energía y qué mecanismos existen para controlar y mejorar su desempeño

La certificación incorpora, además, elementos relacionados con la transparencia y la comunicación, aspectos especialmente relevantes en un contexto en el que las organizaciones reciben una creciente presión para demostrar de forma objetiva sus compromisos ambientales. 

La gestión energética afecta a diferentes ámbitos de una organización. 

Conocer el consumo, medir su evolución, establecer objetivos y controlar los procesos relacionados con la energía permite disponer de una visión más estructurada del desempeño energético de la organización. 

Pero existe además una segunda dimensión: la capacidad de demostrar ese compromiso ante terceros

Clientes, consumidores y otros grupos de interés demandan cada vez más información clara y verificable sobre las actuaciones ambientales de las organizaciones. 

Por eso, existe una diferencia entre comunicar que una empresa está comprometida con la sostenibilidad y disponer de requisitos definidos y verificables que permitan evaluar ese compromiso

Energy Saver se plantea en este segundo ámbito, estableciendo un marco específico para la gestión de la energía. 

Los 7 capítulos de Energy Saver

Uno de los principales elementos del esquema Energy Saver es su estructura en siete capítulos fundamentales

Esta estructura permite abordar la gestión energética desde diferentes perspectivas, desde la gobernanza y el cumplimiento normativo hasta la medición, la eficiencia, las auditorías y la transparencia. 

1. Gobernanza, cumplimiento normativo y cultura de la energía 

El primer capítulo aborda la integración de la energía dentro de la organización. 

Se contempla la revisión del cumplimiento normativo aplicable, así como las políticas y compromisos relacionados con la gestión energética. 

También se incluyen aspectos relacionados con: 

  • Políticas y compromisos de la organización.  
  • Sistema de Gestión de la Energía (SGE).  
  • Formación del personal.  
  • Comunicación.  
  • Transparencia.  
  • Cultura de la energía.  

La gestión energética no depende únicamente de instalaciones o equipos. También requiere que exista una estructura organizativa que permita establecer responsabilidades, compromisos y mecanismos de actuación. 

Por este motivo, Energy Saver incorpora la dimensión organizativa y cultural de la gestión de la energía. 

2. Control, medición y monitorización energética 

La medición es un elemento fundamental para conocer el desempeño energético de una organización. 

El segundo capítulo de Energy Saver se centra en el control, la medición y la monitorización energética, evaluando la eficiencia mediante la comparación del consumo y los objetivos establecidos. 

Este capítulo contempla aspectos como: 

  • Comparación de consumos.  
  • Evaluación de la eficiencia energética.  
  • Objetivos energéticos.  
  • Planes de control.  
  • Planes de mantenimiento.  
  • Control de emisiones.  
  • Gestión de residuos.  

La existencia de mecanismos de control y seguimiento permite a la organización disponer de información sobre su comportamiento energético y utilizarla como base para la toma de decisiones y la definición de objetivos. 

3. Eficiencia energética y objetivos de mejora 

El tercer capítulo se centra en la eficiencia energética y los objetivos de mejora

Energy Saver contempla la gestión del consumo energético de la organización mediante planes de eficiencia y objetivos orientados a mejorar su desempeño. 

Entre los aspectos incluidos se encuentran: 

  • Gestión del consumo energético.  
  • Planes de eficiencia.  
  • Objetivos de mejora.  
  • Análisis comparativos.  
  • Uso de energías renovables.  
  • Reducción del consumo.  

Este capítulo permite trasladar la información obtenida mediante la medición y el seguimiento a objetivos concretos relacionados con la eficiencia energética. 

4. Auditorías internas 

El cuarto capítulo está dedicado a las auditorías internas

La auditoría interna permite evaluar el cumplimiento de los requisitos aplicables y detectar posibles aspectos que deban ser corregidos. 

En este ámbito, Energy Saver contempla: 

  • El plan de auditorías internas.  
  • La evaluación de su cumplimiento.  
  • El plan de acciones correctivas.  

Las auditorías internas constituyen así una herramienta de evaluación dentro del sistema de gestión energética de la organización. 

5. Subcontratistas 

La gestión de la energía puede incluir actividades o procesos realizados por empresas externas. 

Por este motivo, Energy Saver incorpora requisitos específicos relacionados con los subcontratistas cuando se externalizan procesos relacionados con la energía

El capítulo establece diferentes requisitos en función de que los subcontratistas estén certificados o no certificados. 

El objetivo es mantener el control sobre aquellos procesos relacionados con la gestión energética que puedan estar desarrollados por terceros. 

6. Uso de la marca y etiquetado 

Una vez obtenida una certificación, la forma en que se comunica también debe responder a unos criterios definidos. 

El sexto capítulo de Energy Saver establece los requisitos relativos al uso de la marca y el etiquetado

La utilización de la marca y del logotipo de CONFICERT debe realizarse de acuerdo con lo establecido en el correspondiente Manual de Uso de la Marca y el Logotipo, así como con los requisitos legales aplicables. 

Este aspecto adquiere especial relevancia cuando las organizaciones utilizan sus certificaciones como elemento de comunicación frente a clientes y otros grupos de interés. 

7. Requisitos específicos para operadores individuales, multisite y grupos de operadores 

El séptimo capítulo contempla los requisitos específicos aplicables, cuando corresponda, a: 

  • Operadores individuales.  
  • Operadores multisite.  
  • Grupos de operadores.  

De esta manera, el esquema incorpora requisitos específicos para diferentes estructuras organizativas. 

¿Qué aspectos de la gestión energética aborda Energy Saver?

Energy Saver plantea una visión amplia de la gestión energética. 

No se centra únicamente en el consumo de energía, sino que incorpora diferentes elementos relacionados con la forma en que la organización planifica, controla, mide y mejora su gestión energética

Entre los principales ámbitos contemplados se encuentran: 

  • Cumplimiento normativo: revisión de los requisitos legales y regulatorios aplicables. 
  • Gobernanza: políticas, compromisos y mecanismos organizativos relacionados con la energía. 
  • Cultura energética: formación, comunicación y concienciación dentro de la organización. 
  • Medición y monitorización: control y comparación del consumo energético. 
  • Eficiencia: establecimiento de objetivos y planes de eficiencia. 
  • Mejora: definición de objetivos y análisis comparativos. 
  • Control: planes de control y mantenimiento. 
  • Auditoría: evaluación interna y acciones correctivas. 
  • Subcontratación: control de procesos relacionados con la energía cuando son realizados por terceros. 
  • Transparencia: requisitos relacionados con la comunicación y utilización de la marca. 

Esta visión permite abordar la gestión energética desde una perspectiva organizativa y operativa. 

La sostenibilidad se ha convertido en un elemento cada vez más presente en la comunicación empresarial. Sin embargo, afirmar que una organización es sostenible o que gestiona responsablemente sus recursos no es lo mismo que poder demostrarlo mediante criterios verificables

Este es uno de los elementos diferenciales de Energy Saver. 

La certificación establece requisitos relacionados con la gestión energética que pueden ser evaluados y verificados, aportando mayor transparencia a las declaraciones relacionadas con el desempeño energético de la organización. 

Por tanto, el valor de Energy Saver no reside únicamente en disponer de una marca o distintivo, sino en que detrás de esa certificación existe un conjunto de requisitos definidos y verificables

Este enfoque contribuye a prevenir el riesgo de greenwashing al favorecer que los compromisos relacionados con la gestión energética estén respaldados por evidencias y criterios objetivos. 

La gestión eficiente y responsable de la energía está estrechamente relacionada con diferentes retos de sostenibilidad. 

Energy Saver se encuentra alineada con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, concretamente con: 

Esta alineación permite situar la gestión energética dentro de una estrategia de sostenibilidad empresarial más amplia. 

Contar con un marco estructurado para la gestión energética puede aportar valor a las organizaciones desde diferentes perspectivas. 

  • Mayor control sobre la gestión energética :La medición, monitorización y comparación del consumo permiten disponer de información para evaluar el desempeño energético. 
  • Identificación de objetivos de mejora : Energy Saver contempla el establecimiento de objetivos y planes relacionados con la eficiencia energética. 
  • Refuerzo del cumplimiento : La revisión del cumplimiento de los requisitos legales y regulatorios forma parte del esquema. 
  • Mayor transparencia : La certificación permite respaldar el compromiso de la organización con la gestión energética mediante requisitos verificables. 
  • Confianza ante terceros: La existencia de criterios definidos y evaluables aporta mayor credibilidad a la comunicación relacionada con la gestión energética. 
  • Posicionamiento estratégico :Energy Saver permite a las organizaciones mostrar de forma transparente su compromiso con una gestión responsable y sostenible de la energía. 
  • Prevención del greenwashing : El enfoque basado en criterios verificables contribuye a que las declaraciones relacionadas con la sostenibilidad energética estén respaldadas por evidencias. 

En definitiva, Energy Saver permite trasladar el compromiso con la gestión energética desde el terreno de la declaración al de la evidencia verificable

En un contexto en el que las organizaciones realizan cada vez más declaraciones relacionadas con la sostenibilidad, la transparencia adquiere un papel fundamental. 

Una certificación debe permitir entender qué se está evaluando y sobre qué requisitos se basa. 

En Energy Saver, la transparencia está relacionada con la existencia de criterios definidos para aspectos como: 

  • Cumplimiento normativo.  
  • Gestión energética.  
  • Medición y monitorización.  
  • Eficiencia.  
  • Objetivos de mejora.  
  • Auditorías internas.  
  • Control de subcontratistas.  
  • Uso de la marca.  

De esta manera, la certificación aporta un marco que permite comunicar el compromiso energético de una organización de una manera más estructurada y verificable. 

La gestión energética se está convirtiendo en una cuestión estratégica para las organizaciones. 

Medir el consumo, controlar los procesos, establecer objetivos de eficiencia y revisar el cumplimiento normativo son actuaciones que permiten avanzar hacia una gestión más responsable de la energía. 

Pero, además, las organizaciones necesitan poder demostrar de forma transparente qué están haciendo

Energy Saver responde a esta necesidad mediante un esquema estructurado en siete capítulos que aborda la gobernanza, el cumplimiento, la cultura energética, la medición, la eficiencia, las auditorías, los subcontratistas y la transparencia. 

El resultado es un marco de certificación orientado a demostrar que la gestión energética de una organización se apoya en requisitos verificables y criterios definidos

En un entorno en el que la sostenibilidad exige cada vez más evidencias, Energy Saver representa una herramienta para convertir el compromiso con la energía en una realidad medible, verificable y transparente

Preguntas Frecuentes

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